Por mas que no lo creas estas sola ante esta realidad, todos somos un corazón solitario, destinado a vagar por los caminos de la poca comprensión, por el camino de la esperanza que algún día te encontraré y podrás ver a traves de mi sin que te advierta que pudieras morir.
Sólo El sabe lo que siento por ti, entre El y yo ocultamos el secreto de nuestro amor, El sabe porque se nos dio así, porque hasta hoy nos llegamos a adorar, El siente lo que tú sientes, El sabe lo que me duele el quererte y no tenerte pero El tiene la salida a este amor por eso sólo El y yo sabemos como moriría tan solo por tenerte ... un momento aquí...
Me enviaste un angel para sanar mi alma, un angel que a la vez sacrifico su inmortalidad por ayudar a los demas....
Hoy solo se que el es todo lo que deseo para continuar viviendo, para devolverle lo que un dia perdio, presentandole lo que he construido dentro de este corazon....
Este es su corazon, por el cual yo di lo que necesitaba para poder dar lo que deseaba
Tengo luz y sol en mi bolsillo, los encuentro muy flamantes de grandes destellos, tan asi que es mejor dejarlos dentro, nadie los ha visto se prefiere que nadie los toque, son una hazaña de la vida, el tenerlos y no verlos, ni siquiera por tontera escucharlos y cambias las palabras por gestos intentando que todos comprendan, intentas verte y preguntas como te miran, que cambias el agrado por amargo porque hoy no quieres entrar, no quieres ni siquiera recordar que lo tienes en el bolsillo porque esta vez no te quemara, lo extinguiras con la mirada tan fria y vacia que crees sentir hoy, te han invadido toda aquellas notas de nostalgia y oscuridad, hoy preguntas porque te siguen incoherentemente solo necesitas compañia, alguien que comprenda que la cercania del ser esta en el alma y con un simple pensamiento tù estas tan cerca como lejos te sientes, solo abrazo el ultimo destello dentro del corazon para no perder la cabeza y terminar tan frio como solo que te encuentras en este cuerpo, ve mi alma y saluda, manda la luz al final del pasillo voy directo hacia mi sitio y pues claro, te veo luego.
Sangre roja, como sal pura, te encojes corazón porque sabes lo que te agobia, caminas tan alto que te escapas, te esfumas en lo extraño de la larga noche en la que todo acaba.
Si algo fuera cierto pudieras desaparecer en el momento, todos se exicitan pensando en tu venganza arrancando la poca sangre que queda en la derrota, poderes extraños cuando todo se embriaga, se enloquecen los campos llenos de nubladas y turbias aguas, en mohecidos de cantos de guerra, silbando la muerte del paso de la poca vida que encuentras; caminas tan alto inalcanzable entre los cielos como aves que se cruzan entre los vientos tan pálidos y siniestros, sofocantes para las almas que fingen el descontento de creer estar exhaustos como viejos, ancianos de la mediocridad no dejan los entierros, los cuales añoran al del tiempo en ser ellos que se encuentren entre los pasos hacia el final de cada momento.
Y pensar que tienes todo y no deseas mas, que eres grande con todo y al final del día no puedes dormir te ves tan pequeño ante ti y te come la oscuridad y el sentimiento de imaginar que tenias todo y ahora no esta.
Que dirè, si lo ùnico que anhelaba era encontrar el sol y quede enmarcada con la luna y mi noche plateada, despertando de lo mas profundo de mis sueños a la realidad pacifica de mi vida, y justamente ahi comprendi que la noche sobrepasa el dia, en elegancia y locura, pero el dìa es inevitable con mayores oportunidades, y entre claro y oscuro, a distintos olores, comparto lo que me queda para salvar mi alma del fuego helado que encierra este cuerpo, que despierta de dia y despierta de noche, al ritmo de nubes y lluvia de estrellas... tal y como aquella noche.